Como es costumbre, y emulando a los Estados Unidos, cada año me gusta dar gracias en este blog por las cosas que me han pasado. Así que, sin más, comencemos.
Gracias al Gran Óliver Miranda y a la revista Infame por darme la oportunidad de colaborar con ellos, y también por los cuentos que me han publicado. Gracias, Óliver.
Gracias a Kira-sensei por las clases de japonés que ha compartido en la red; de otra forma, me habría sido imposible haber tomado clases de ese idioma.
Gracias a la gente que me han pedido que siga escribiendo en este blog porque le gustan los desvaríos que de repente se me ocurren, en especial a la Gran Mary, quien siempre ha sido una de las personas que más han estado al tanto de este blog.
Gracias a las personas que aún recuerdan cuando dizque me dedicaba a la música.
Gracias por las cosas que he aprendido este año.
Y sobre todo, gracias a la gente que sigue entrando por las puertas de este asilo.
El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.
Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.
Las hadas cumplieron a medias.
Mario Ramírez Monroy
Mario Ramírez Monroy
jueves, 22 de noviembre de 2012
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