asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


lunes, 14 de octubre de 2013

Blancanieves y la alquimia

En el Diccionario de símbolos, de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, encontré una nota interesante en el significado de alquimia. En la cuarta definición, o cuarto apartado, o cómo se diga, hablan sobre los significados alquímicos en el relato de Blanca Nieves. Aquí lo transcribo.

4. La interpretación alquímica utiliza los símbolos de su lenguaje propio como claves para abrir el sentido escondido de los cuento, las leyendas y los mitos, en los cuales discierne el drama de las perpetuas transformaciones del alma y el destino de la creación. He aquí un ejemplo característico de esta forma alquímica de la interpretación: Blancanieves, es nuestra virgencita, la minera del oro. Los siete enanos o gnomos( del griego gnosis: conocimiento) son el aspecto de la materia mineral en sus siete prolongaciones (los siete metales). Cada enano tiene además el carácter del planeta que lo domina. Gruñón es saturniano, Simplón es lunar, Alegre es venusiano, etc. Pero Gruñón el saturniano es quien proporciona la mayoría de los servicios al grupo y sabe sacarlo del problema en la ocasión. Blancanieves es entregada por la malvada reina al cazador verde para que éste la haga morir. Pero finalmente, después de una muerte aparente, tras haber mordido la manzana maléfica, la virgencita se casará con el príncipe de sus sueños, que es joven y bello. El príncipe encantador es nuestro mercurio filosofal (sabido es que el atributo del mercurio de la mitología es una perpetua juventud de rostro y cuerpo). Y de la unión de este mercurio y de la virgencita (del príncipe y de Blancanieves) surgirá la conclusióin de todos los cuentos: fueron felices y tuvieron muchos hijos... En efecto, la multiplicación hermética obtenida con la Piedra es conforme con el Creced y multiplicaos del Génesis. (Robert Ambelain, Das l'ombre des cathédrales, en TIER, 213).

viernes, 30 de agosto de 2013

jueves, 8 de agosto de 2013

El Ídolo

Estoy muy contento porque Micro Teatro México va a montar una obra que escribí llamada El ídolo. Ojalá puedan verla quienes vivan o vengan al D.F. Será en la calle Roble #3 en la colonia San Rafael (cerca de la estación Buenavista), a partir del 5 de septiembre, muy corta temporada.

martes, 7 de mayo de 2013

Nadie supo ni quiere saber

En una escena del documental Bowling for Columbine, Michael More entrevistó a tres adolescentes en una ciudad de Canadá, uno de ellos era una chica punk de pelo verde. More les preguntó qué pasaría si, por alguna razón, cerraran todas las escuelas del país. La punk, tranquilamente, contestó: “No me importaría. Tengo libros. Puedo estudiar en casa”.


Hace pocos días, un amigo me mandó una noticia por Facebook donde habla de la reacción de los fanáticos de Justin Bieber, quienes se enfurecieron al saber que, en un concurso, su ídolo no recibió el premio como mejor artista canadiense del año, sino quien lo ganó fue un tal Leonard Cohen.

Cuando era adolescente, a muchos de mis amigos y a mí nos gustaba saber sobre los grupos de rock de los setenta y sesenta. Me gustaba cuando por televisión pasaban algún documental sobre The Who, Janis Joplin, Jimi Hendrix, The Rolling Stones y demás grupos y cantantes que comenzábamos a escuchar. Nos encantaba saber sobre la trayectoria de tal cantante o tal músico para tener más conocimiento de ellos. Sin contar que leíamos todos los artículos disponibles en revistas y fanzines de la época. Es decir, nos gustaba escarbar sobre la historia del rock, porque los considerábamos nuestros ídolos, nuestros maestros.

Muchas veces hemos tenido referencia sobre la sociedad canadiense, de su calidad educativa, de que tiene un buen porcentaje de lectores y de la tranquilidad que se disfruta en sus calles. La reacción de los fanáticos de Bieber, quienes incluso en Twitter subieron textos como “¿Quién carajos es Leonard Cohen?” o “¿Yo por qué demonios tengo que saber quién es Leonard Cohen?”, me puso a pensar en muchas cosas.

Espero no decir tonterías (por lo regular, siempre las digo). Tal vez se vale que a ellos no les guste ni les interese Leonard Cohen. Recuerdo que cuando era adolescente sólo me gustaba el rock y no los demás géneros. Sin embargo, creo que ninguno de mis amigos ni yo jamás habríamos atacado a un artista como David Bowie. A pesar de que en aquella época su música no nos gustaba, sabíamos quién era, y por supuesto mostrábamos nuestro absoluto respeto.

En muchas partes del mundo, como es sabido, hay pocos lectores. No quiero pensar (de nuevo les recuerdo que siempre me equivoco y cometo estupideces) que muchos de los adolescentes canadienses ya no les guste leer o investigar por estar pegados en la computadora. Claro, el internet es la mejor herramienta que jamás hayamos tenido; ahora, muchísimo conocimiento está en nuestras manos. Pero también tienen la opción de sólo entrar en lugares como los clubes de Bieber y las redes sociales, sin nunca acceder a ningún sitió llamémosle cultural o de información.

Tampoco para nada estoy estigmatizando las redes sociales, al contrario. Se ha demostrado que es una estupenda herramienta. Pero, repito, probablemente a muchas personas sólo les gusta distraerse y nada más. Reitero, no quiero decir una estupidez, pero, ¿no podría pasar que a estos adolescentes la computadora los aleje de la lectura y todo lo demás, a pesar de que se la pasan mal escribiendo?

En verdad espero estar (como siempre) equivocado. También hay que pensar que, incluso, en los países con un alto índice de lectores, el porcentaje es de aproximadamente el 30%, tal vez menos, no es un 90% como creen muchos. Tal vez los adolescentes que subieron tan lamentables tuiters estén dentro del porcentaje que nunca lee y, por lo tanto, Canadá siga teniendo la misma calidad cultural. Es más: tampoco estamos seguros de que todos los tuiters sean de canadienses; a lo mejor la mayoría son de gringos o de otro país, así sería más comprensible.

Quisiera pensar que sólo los no lectores fueron quienes expresaron su enfado, porque, por lo regular, las personas de más cultura prefieren permanecer en silencio.



De todas maneras, hay cosas peores, como la deformada y melosa versión del Aleluya de Cohen en voces de Il Divo. Toda una profanación.

viernes, 21 de diciembre de 2012

ARKHAM

En 1989, viví una situación muy difícil anímicamente hablando. Entre las cosa que recuerdo, y que me aligeraron un poco mis problemas, fue descubrir, o más bien redescubrir los comics de Batman, donde me fascinó el concepto del Asilo Arkham. Pensé que a mí me gustaría tener un grupo que se llamara Arkham; pero también pensé que no podría por los derechos de autor con DC Comics. Con el tiempo, supe que la palabra Arkham era una creación de H.P. Lovecraft, no de DC, y por lo tanto sí era posible utilizar el nombre.

No fue sino hasta 1995 cuando pude realizar aquel deseo y formamos una banda que llamamos Arkham. Y fue la banda que más satisfaciones me ha dejado. Tanto que hasta la fecha es un concepto que no he dejado en el olvido. Por eso este blog se llama Asilo Arkham, y tanto en Twitter, You Tube y Goear me identifico como El Gran Arkham.

Hace poco tiempo, me reencontré con Jesús Mora, el bajista de Arkham, quien me envió los archivos de un demo que grabamos en 1995, y la música me removió muchos recuerdos. Me gustaría poder compartir con ustedes dos de las canciones que más me gustaban del demo. En estos momentos, es cuando quisiéramos regresar el tiempo y haber actuado de forma completamente distinta.


Lejos de aquí




Campanas de la noche

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sexto Aniversario

El único evento honesto, transparente e incorrupto, que debe celebrar México en este día, es el sexto aniversario del blog de El Gran Arkam. Hace seis años que decidí abrir las puertas de este asilo, un blog que nació con el único fin de canalizar el rencor que le tenía a la vida, pero con el tiempo se fue transforando en una manera de expresarme. Un blog que últimamente he tenido muy olvidado por estar conectado en el Facebook, donde ni quién diablos comente lo que escribo en mi muro; parecería que las palabras de un mamón que anda por ahí, quien vaticinó que nunca tendría muchos amigos, resultaron proféticas, pero no me importa. Aquí están y entran los que deben estar. Muchas gracias a quienes siguen visitando este asilo, y prometo ya no dejar tan olvidado a este bello blog y darle la importancia que merece (al menos mis promesas sí son sinceras). Un abrazo lleno de rock y fantasía a todos.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Gracias

Como es costumbre, y emulando a los Estados Unidos, cada año me gusta dar gracias en este blog por las cosas que me han pasado. Así que, sin más, comencemos.

Gracias al Gran Óliver Miranda y a la revista Infame por darme la oportunidad de colaborar con ellos, y también por los cuentos que me han publicado. Gracias, Óliver.

Gracias a Kira-sensei por las clases de japonés que ha compartido en la red; de otra forma, me habría sido imposible haber tomado clases de ese idioma.

Gracias a la gente que me han pedido que siga escribiendo en este blog porque le gustan los desvaríos que de repente se me ocurren, en especial a la Gran Mary, quien siempre ha sido una de las personas que más han estado al tanto de este blog.

Gracias a las personas que aún recuerdan cuando dizque me dedicaba a la música.

Gracias por las cosas que he aprendido este año.

Y sobre todo, gracias a la gente que sigue entrando por las puertas de este asilo.

lunes, 13 de agosto de 2012

Recuerdos de un teatro derruido, y de una selva rockera

Hace algún tiempo, cuatro años para ser exacto, su ídolo, El Gran Arkham, les habló sobre un rocker loco que siempre llevaba su disco acetato de Kuman bajo el brazo aquí y también aquí (ahora sabrán por qué decía Algo esconde, algo oculta Mamá Nisha). Ya no me lo he encontrado, de hecho, hace un buen de tiempo que casi no puedo salir de casa, pero lo que importa es que acabo de encontrar en You Tube, por fin, el disco de aquella obra musical, denominada como la primera ópera rock mexicana.

A estas alturas, creo que me uno a los que consideraron demasiado pretensioso denominarla así. Tratando de dejar a un lado mi resentimiento por ciertas cosas que pasaron en aquella época, precisamente en aquel teatro y con un integrante de Cristal y Acero, no puedo negar que me emocionó volver a escuchar los primeros acordes de Kuman. Como ya dije, estoy de acuerdo en que fue demasiado pretensioso darle la categoría de ópera rock, pero no estaba tan mal. Tampoco ya no escucho a Cristal y Acero como un gran grupo, no como me sorprendieron allá, en 1984 (bello año), yo era un adolescente, cuando los escuché varias veces en el Televiteatro 2 (el cual ya no existe por el terremoto del 85). Ahora, podría darme risa, pero en aquella época, la ópera rock Kuman era para mí lo mejor, lo único que valía la pena ver en teatro. La mente cambia, claro.

De todas maneras, no negaré que cada vez que paso por el complejo de los teatros Telmex (lugar donde estuvieron los antiguos Televiteatros) siempre, siempre, siempre recuerdo aquellos días cuando soñaba con aquella obra. Ya no me emociona la obra ni la música en sí, sino todo lo que significaron aquellos días, y lo que yo esperaba de la vida.

De todas maneras, quisiera dejarles el enlace con las dos primeras rolas de la obra. Espero les gusten. A lo mejor no; a lo mejor podrían no parecerles de gran calidad. Pero, repito, a pesar de todo, no puedo evitar sentir una oleada de emoción, y un poco de desesperación por aquel tiempo que ya se fue, y donde no pudimos hacer más cosas.