
La venganza nunca es buena, pero relaja un montón.
Hoy, en la madrugada del 31 de agosto, he puesto punto final en la página 254.

Hace pocos años, mi hermano vino de visita y trajo un disco de Haggard (algo raro en él ya que no le gusta el rock). Me encantó tanto que le saqué una copia. Lo malo fue que lo presté y nunca me lo devolvieron.