El verdadero Ace
Mario Ramírez Monroy
viernes, 28 de enero de 2011
9 Autores en Corto cambia de fecha
miércoles, 19 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
viernes, 14 de enero de 2011
Hocus Pocus
domingo, 2 de enero de 2011
sábado, 1 de enero de 2011
Feliz comienzo

jueves, 25 de noviembre de 2010
Gracias
Gracias porque por fin pude comprender que mi primera novela no funcionó, y lo mejor fue desecharla.
Gracias por descubrir mis limitaciones lo que me han hecho replantear mi vida en el futuro.
Gracias por aprender a valorar la enorme importancia que tienen los cuentos de hadas.
Gracias porque por fin comprendí que no debo escribir a personas que, de antemano, sé que no me van a contestar, ni tampoco volverle a pedir ayuda ni asesoría a nadie.
Gracias por aprender que no vale la pena leer a autores fanáticos de las palabras y no de las historias.
Gracias al blog Ultrafanz por todos los capítulos y películas de Ultraman que he tenido podido bajar y ver.
Gracias a toda las personas que me están siguiendo amablemente en Twitter.
Muchas gracias a Sandra Becerril y a ediciones Shamra por darme la oportunidad de participar en la antología de guiones de corto metraje.
Y gracias sobre todo a las personas que siguen entrando en este blog. Un abrazote a todos ustedes.
lunes, 25 de octubre de 2010
Un pequeño relato de libros
Tomé el libro y el chavo me dijo: "Ese está bien padre". Yo le contesté que hace mucho tiempo lo he estado buscando. Pero, por desgracia, al verlo bien vimos que era la segunda parte. El chavo me dijo que ahorita no tenía la primera parte, pero que sin falta me lo conseguiría el viernes. Yo le contesté que de todas maneras lo iba a comprar, (estaba mucho muy barato, y quiero leer toda la trilogía). Así que yo también quedé muy formal de regresar el viernes. Antes de pagarle, el chavo me enseñó la segunda parte de La materia oscura, La daga, de Pullman, y me dijo: "Este también está bien padre". Le respondí amablemente que ya lo había leído y le pagué el libro.
Apenas y le di los treinta pesos, de inmediato el chavo fue al puesto de al lado y se compró una quesadilla. Yo me quedé otro rato mirando la otra parte del puesto, donde estaban los libros de veinte pesos. Me llamó la atención uno de Las crónicas de Spiderwick, era el tomo 4. El chavo regresó comiéndose su quesadilla y me dijo que ese también estaba bien padre, que ahorita no tenía los demás, pero que luego le llegaban y me comenzó a nombrar todos los títulos. ¿Ya los has leído?, le pregunté, y el chavo movió la cabeza afirmativamente, mientras le daba otra mordida a su quesadilla.
Estaba a punto de irme cuando vi Muerte sin fin y otros poemas de José Gorostiza, por sólo veinte pesos. Por supuesto, no dejé pasar esa oportunidad. Le pagué al chavo y de nuevo se fue al puesto
de quesadillas.Dos puntos:
En primera, hace mucho que ya no me gusta comprar libros a granel. Como muchos lectores, yo también tuve mi época de comprar y comprar cuando descubrí a muchos autores que antes desconocía. Pero con el tiempo te das cuenta de que será muy difícil leerlos a todos, sin contar todos los que has bajado por internet (ya tengo más de 1200 títulos electrónicos, y unos cincuenta libros de papel esperándome).
En segunda, no sé si el chavó en verdad había leído esos libro de literatura fantástica: no me contestó con palabras, sino sólo movió la cabeza. No obstante, yo quisiera quedarme con la idea de que sí los ha leído, no sólo por lo que sabía de las Crónicas de Spiderwick, sino por su actitud. A pesar de su apariencia de niño de la calle, era muy amable y de sangre liviana, una persona que inspiraba confianza. Me quiero quedar con esta imagen de lo que la literatura y el arte en general es capaz de dar.
En estos días, tan restringidos económicamente para mí, me cuesta trabajo soltar unos pesos, y no se diga en comprar un libro, aunque sea usado. Sin embargo, hace mucho tiempo que no sentía tanta satisfacción en invertir mi dinero en ellos.
lunes, 18 de octubre de 2010
Mebius y los enlaces de la luz
Estaba a punto de no escribir otra entrada para hablar de nuevo sobre una serie de Ultraman. Probablemente, la mayoría de las personas no les interese, les parezca una banalidad, que simplemente desconocen estas series, o de plano ya les caí mal. Pero creo que esta vez sí vale la pena compartir los temas que encontré en Ultraman Mebius.
Como dije alguna vez cuando vi los primeros trece capítulo de la serie, Ultraman Mebius no me gustó, me pareció que había muchas escenas de chistes bobos, muy infantil, y más cuando acababa de ver la serie de Ultraman Nexus. No obstante, y aun así, quería verla completa debido a que era la conmemoración del cuarenta aniversario de la franquicia. Y por fortuna, no me arrepentí en nada.
Apenas y subieron el resto de la temporada, la empecé a bajar y la vi. Fue muy emocionante ver actuar a todos los ultras de la primera era, la era Showa: desde el primer Ultraman (1966-67), pasando por Seven, Jack, Ace, Taro, Ultrafather, Ultramother, Leo, Astra, y Ultraman 80 (1980-81). El último Ultraman de esta era fue 80, es decir, la última vez que un ultra pisó la Tierra fue en 1981. En este universo, es dónde habita Mebius, quien llega a la Tierra en 2006; ningún ultraser había regresado a nuestro plantea durante los últimos veinticinco años.
(La segunda era, la era Heisei, cuando regresó la franquicia, comienza en 1996 con Ultraman Tiga; aunque él no es originario de M78, y parece que no ocurre en 1996 sino en el futuro. Por eso ni él, ni Dyna, Gaia, Cosmos y Max no son del mismo universo [aunque tanto Cosmos como Max sí son de M78]. Y mucho menos Nexus y Ultraseven X, quienes son de un universo alterno.)
Por fortuna me animé a ver toda la serie completa y terminé muy reconciliado con Ultraman Mebius. Tanto que ya lo considero como unos de mis favoritos. El nombre terrestre de Mebius es Hibino Mirai, quien lo toma porque una persona le dice "Sigue por los días futuros", y días futuros en japones suena a hibino mirai, por eso toma ese nombre. Ver hacia el futuro. En fin, a mí me gusta todo este universo. Me quedo con una frase que tuvo que aprender Hibino Mirai aquí en la Tierra, cuando trataba de comprender la naturaleza humana, la cual no es siempre agradable. Dicha frase es: nunca cambies tus sentimientos, aunque esos sentimientos hayan sido traicionados miles de veces.

