Dentro de la música, la cacofonía es el estudio de las disonancias, es decir, sonidos no muy agradables al oído, a los que no estamos muy acostumbrados a escuchar; los cuales pueden ser, por ejemplo, escalas de tonos completos (las escalas tradicionales, las que siempre escuchamos, están formadas por tonos y semitonos), escalas cromáticas, o armonías donde predominen intervalos simultáneos de segunda o séptima, o de cuarta aumentada, etc. En muchas composiciones contemporáneas se emplea este tipo de recursos; a mí particularmente me agradan.
A finales de los años ochenta, apareció un excelente grupo liderado por los guitarristas Marty Friedman y Jason Becker llamado Cacophony (Cacofonía). La primera vez que los escuché quedé impresionado, no sólo por el virtuosismo, en especial de Becker, sino también por lo novedoso en la composición dentro del metal. Marty Friedman empezó a experimentar con sonido los cuales se denominaron como "exóticos", entre los que estaban las escalas de tonos completos, escalas orientales, la escala húngara menor (mi favorita) y solos armonizados con intervalos también disonantes. Esto sumado a compases amalgamados y cambios un tanto bruscos y muy interesantes dio por resultado el sonido del grupo.
Algo muy afortunado fue que nunca abusaron de estos recursos y siempre trataron de equilibrarlos con las tradicionales consonancias. Cacophony se iba de lo disonante a lo consonante, de lo grotesco a lo sublime.
Si no los conocen, aquí les dejo una de mis canciones favoritas del album Go Off!, llamada "Black Cat". Disfrutenla, escuchen cómo empieza con un poco de disonancias y después tocan escalas orientales. Los solos de la parte media son excelentes, y terminan con otra pequeña disonancia. Y en especial escuchen el final, el cual siempre me ha parecido una canción de cuna.
El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.
Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.
Las hadas cumplieron a medias.
Mario Ramírez Monroy
Mario Ramírez Monroy
domingo, 20 de septiembre de 2009
Sobre algo que sé pero no sé

Nunca antes me había animado a escribir algo sobre el festival de Avándaro porque en verdad no sé casi nada. Por supuesto que sé que fue el 11 de septiembre de 1971, que todo se organizó en santa paz donde todos los asistentes -creo que más de doscientos mil- convivieron sin ninguna violencia, tan sólo disfrutando de la música; también sé que los medios denigraron el evento calificando a los asistentes como drogadictos y violentos, con lo cual sirvió de pretexto para cerrar las puertas a todos los grupos de rock durante mucho tiempo aquí en México, argumentando que eran un mal ejemplo para la juventud, y por eso sólo podíamos ver y escuchar lo que salía por la radio comercial y la televisión, según ellos algo más adecuado a la buena moral y buenas costumbres. Bah, como si los "artistas" que salían en Televisa (antes Telesistema Mexicano) no fueran alcohólicos y drogadictos.
Me acordé del festival de Avándaro porque el viernes vi un programa en canal 40 que conmemoraba otro aniversario más. A mí me sigue pareciendo que Julia Palacios es una buena historiadora del rock y que además hace buenas críticas y reflexiones. Pero también me pasó algo:
En la esquina de mi casa, hay una panadería donde trabaja un señor que estuvo en Avándaro, él me lo platicó una vez y me dijo que todo fue paz y música, que nunca hubo violencia. Y en la esquina contraria, el dueño de un local de telefonía resultó ser uno de los ex bateristas de Enigma, un grupo de rock de los años setenta; él también estuvo presente en Avandaro, y me dijo cosas parecidas. Y es más: cuando yo tenía trece años, conocí a un grupo en una colonia cercana a la mía. Yo le pedí al guitarrista, de nombre Adrían, que me enseñara algunas cosas; prácticamente él fue mi primer maestro de guitarra. Pero lo interesante es que su cuñado era el tecladista del grupo El Amor, quien también tocó en Avándaro.
Ya no quiero escribir nada más sobre el Festival Rock y Ruedas de Avándaro, porque no quisiera escribir algún error, ya que a cada rato se me salen, y no sería justo. Y esperemos que los medios -como a veces es su santa costumbre- no vuelvan a destruir la reputación de algún evento.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Un poco de música clásica
En estos días nublados y de intensa lluvia, no hay nada como escuchar un poco de músca clasica para que entre un poco de sol en nuestra casa. Aquí tienen a Girls Got Rhythm, de AC/DC. Me gusta esta versión con el finado Bon Scott. Todo un clásico en verdad.
domingo, 30 de agosto de 2009
FF7 CC

El Gran Arkham, ídolo de la juventud, está muy contento porque al fin tiene entre sus manos el juego Final Fantasy VII, Crisis Core. Qué maravilla. Hace como siete años que no jugaba un RPG. Pensé que me iba a costar más trabajo volverle a agarrar la onda, pero no: en un día adelanté mucho. Hasta ahora no me ha decepcionado ni la historia, ni la música, ni el modo de juego. En verdad la espera valió la pena.
En estos momentos, no tengo ganas de leer ni de escribir. Tan sólo quiero jugar. Así que, si me lo permiten...
jueves, 20 de agosto de 2009
¿Alguien tiene uno?
Pues aquí está el Gran Arkham, triste por no tener boleto para el concierto de AC/DC en la Ciudad de México. Sé que tardé mucho en ir a comprarlo, pero hasta hace poco pude conseguir dinero; y cuando fui, ya no había para la sección general A. ¿De casualidad, no les sobra algún boletito? Se los pago bien.
lunes, 17 de agosto de 2009
The Watchmen
Recién acabo de ver la película Watchmen, y como dijo la Gran Mary y el Gran Pípiripau, no me decepcionó. Es más, se une a la lista de películas que me dejan más que emocionado al terminar de verlas. La verdad, está muy apegada a la novela gráfica, con su lógicas eliminaciones de escenas y personajes, y demás modificaciones para adaptarla al tiempo de la película. Pero, a pesar de todo, muy apegada al original. Cuando entran los creditos, después de que matan al Comediante, se me puso la piel de gallina de la emoción al ver la personificación de los Minutemen. Claro que lo único que no me gustó fue que, al final, se le asigna al Doctor Manhatan la falsa responsabilidad de la destrucción, y no a los falsos extraterrestres. De todas maneras, esta vez no hice corajes.
Aunque no culpo ni por un momento a Alan Moore por volver a renegar de esta versión. A mí no me gustó que no le dieran la importancia que merecía Justicia Encapuchada, ni que tampoco salieran el vendededor de revistas y el muchacho que leía gratis ni los editores del periodico independiente (sólo salen un momento, casi al final). Pero qué se le va a hacer si las películas son una versión aparte, donde la mayoría de las veces se destruye la historia original; y otras cuantas -por desgracia, menos seguido-, se mejora. En este caso -creo-, se dio una adaptación decorosa y muy fiel; aunque, repito, no me gustó que culparan al Doctor Manhatan.
En Noticias 22 dijeron que la película dura dos horas con cuarenta minutos, lo mismo que el DVD de alquiler (el que yo vi). No obstante, aseguraron que la versión del DVD de venta tendría cuatro horas de duración. Probablemente ahí saldrán las participaciones de los personajes que no aparecieron en la versión del cine. Espero pronto poder conseguirlo.
sábado, 15 de agosto de 2009
Tres días de Amor y Paz
Hoy se celebra el 40 aniversario del concierto de Woodstock. El Gran Arkham todavía era un niño cuando vio la película que documentó ese evento en televisión, allá por 1984. Desde ahí ya me emocionaba ver a The Who, Santana, Janis Joplin y Jimmie Hendrix haciendo magia en el escenario. Grandes tiempos, aunque no nos tocara vivirlos.
Woodstock marcó el inicio de los conciertos masivos, y demostró que en aquel tiempo quinientas mil personas podían convivir sin ninguna violencia durante tres días. Lástima que también marcó el principio del fin del Poder de las Flores y del Amor y Paz. Nuestros tiempos son otros, y jamás se podrá repetir un evento de esta naturaleza.
jueves, 13 de agosto de 2009
13 de agosto
Hoy pensaba escribir sobre algo que me pasó en esta misma fecha, y más porque ahora se cumple un número significativo de este aniversario. Dicho evento cambió radicalmente mi manera de ver el mundo, seguido de muchos años de depresión, los cuales -por fortuna, creo- quedaron atrás. Uno de mis rituales era regresar a caminar por los rumbos de un teatro (que ahora es un templo cristiano), donde ocurrieron los hechos. Pensé que también regresaría hoy, pero no lo hice. Creo que fue lo mejor.
Ayer, en el programa de Noticias 22, dijeron que hoy se conmemora el 70 aniversario del estreno de la película The Wizard of Oz, cuya versión original, después de muchísimos años de desidia, por fin la leí. Gracias a esta noticia, pensé mejor las cosa y decidí no hablar más de aquel hecho de mi vida y dejarlo para siempre en el olvido, donde debe pertenecer. De ahora en adelante, será mejor que recuerdé esta fecha como el estreno de esta gran película, la cual está entre mi videoteca personal. Otra opción también sería recordarla como la caída de la gran Tenochtitlan, pero también eso estaría triste.
Ayer, en el programa de Noticias 22, dijeron que hoy se conmemora el 70 aniversario del estreno de la película The Wizard of Oz, cuya versión original, después de muchísimos años de desidia, por fin la leí. Gracias a esta noticia, pensé mejor las cosa y decidí no hablar más de aquel hecho de mi vida y dejarlo para siempre en el olvido, donde debe pertenecer. De ahora en adelante, será mejor que recuerdé esta fecha como el estreno de esta gran película, la cual está entre mi videoteca personal. Otra opción también sería recordarla como la caída de la gran Tenochtitlan, pero también eso estaría triste.
sábado, 8 de agosto de 2009
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