asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


jueves, 23 de noviembre de 2017

GRACIAS



Aquí está mi tradicional emulación que hago del Día de Acción de Gracias. Este ha sido un año muy particular, donde me pasaron cosas que literalmente le dieron un cambio a mi vida.


Gracias a mi tío Fermín por haber asistido al velorio de mi mamá el año pasado, a pesar de estar ya muy enfermo. D.E.P, tío. Gracias.



Gracias a las maestras Ilse Yannín Mejía y Cristina Medina por ser tan excelentes maestras de francés y por su alegría y energía que transmitieron.



Gracias a una chica cuyo nombre empieza con E por haber sido el motivo para que Arkham regresara. A pesar de todo, gracias.



Muchas gracias a Tania por haber sido mi mejor amiga en la clase de francés.



Gracias a Jesús Mora y Arturo Niño por su apoyo y entusiasmo para que Arkham regresara.



Gracias a Ace Frehley, mi ídolo de la infancia, por el concierto que dio en México y que disipó unas ideas funestas que atravesaron por mi mente ese mismo día, el 11 de marzo.



También gracias a Julio Crespo que conocí el día del concierto de Ace. Sus palabras me ayudaron a soportar ese terrible día y entrar a disfrutar del concierto. Gracias, Julio. Gran músico.



Gracias a Cristian Vilog por el tiempo y el apoyo que dedicó a Arkham, al igual que su amistad. Lo mismo para su hermano Evaristo y Damián, gracias por todo el apoyo que nos dieron.



Gracias a Gabriela Ynclán por todo el tiempo que me permitió ser parte de su taller de dramaturgia, sin haberme cobrado, y gracias por todas sus enseñanzas. También gracias a Gabino Aguirre por dirigir mi obra y a Alicia Labra por ser la actriz quien dio un excelente trabajo de actuación.



Gracias a Claudia Espinosa por su amistad y por sus palabras de aliento que me brindó.

Gracias a Juan Santos por programar el regreso de Arkham y ser un gran fan del grupo.



Gracias a todas las personas como David, Javier Ponce de León, Jesús Mora del Cueto, Vicente Teran Flores porque, a pesar de tantos años, aún recuerdan y siguen apoyando a Arkham.



Gracias a Paco Lorenzana por las clases de guitarra que me dio, haciendo que me pusiera al corriente y modificar mi técnica.



Muchas gracias a la maestra Chantal Alcacio por la gran amistad que me brindó en el momento que más lo necesité. Nunca lo olvidaré.



Gracias a mi hermana que me regaló esta laptop en la cual estoy escribiendo esta entrada.



Y sobre todo, gracias a quienes estén leyendo este blog que incluso yo mismo he dejado olvidado por mucho tiempo.



Yo aquí sigo.


jueves, 24 de noviembre de 2016

Gracias

Éste ha sido el año más terrible de mi vida. Pero aun así tengo que dar gracias como acostumbro.

Gracias a la maestra Gabriela Ynclán por incluír mi obra en el proyecto La EsCena y por dejarme ser parte de ellos y de su taller.

Gracias a Mauricio Corredor por dirigir mi obra.

Gracias a Mary por ser una de las más fieles seguidoras de este blog a través de todos estos años, y muchas gracias por su palabras de apoyo.

Gracias a los doctores Luis, Javier, Emilio y a Sonia y Silvia por atender a mi mamá.

Gracias a mi hermana Érika por regalarme ese viaje a París y a otras ciudades de Europa.

Gracias sobre todo por haber conocido la ciudad de Lisieux.

Gracias por todo lo que he aprendido.

Gracias a quienes siguen leyendo este tan abandonado blog.

Pero por sobre todas las cosas, gracias a mi madre por haber sido una persona tan maravillosa en mi vida, la persona que me enseñó a imaginar. Gracias por todos estos años de compañía, mamá. Hasta luego.

miércoles, 29 de junio de 2016

En algún lugar


Hace un mes, el 29 de mayo, falleció mi mamá, la señora VALENTINA MONROY OLVERA. No quise escribir nada hasta ahora.

Mi madre me enseñó a imaginar. Me hizo ver cosas en los árboles, manchas en la pared y hasta en los cofres de los autos. Ella me compró un álbum de historietas para que aprendiera a leer. Me regalaba juguetes en Navidad porque sabía que lloraba si me daban ropa. Me compró mi primera guitarra eléctrica. Me impulsó a estudiar música y después a estudiar para escritor. Siempre me dejo hacer lo que yo quería.

Toda la vida fuimos cómplices. Llenaba de alegría los lugares donde estuviera. Le gustaba burlarse de los demás. Una gran cantante. Ayudó a muchas personas, por eso la querían tanto. Una enfermera que permanecía en el trabajo, fuera de su turno, para no dejar solo a un paciente en estado terminal.

La extraño.

En algún lugar, tal vez, mami.

Hasta luego.

Gracias por ser una madre tan maravillosa.