asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR TODO LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


viernes, 25 de septiembre de 2009

Sólo para elegidos

Pues así es. Los seguidores disfrutarán de la -déjenme seguirla llamando así- suite de Final Fantasy VII. No pude encontrar un video con la pura música, sólo éste que empieza con la última secuencia cinemática. Así que tendrán que esperar hasta el minuto 8 para escuchar la versión orquestada.

Se escucha decente el video, aunque sonó mejor en mi consola.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Pudo haber sido antes

Pues aquí está El Gran Arkham triste y feliz porque anoche terminé el Final Fantasy VII, Crisis Core. Y en verdad pude haberlo terminado antes, pero se descompuso mi consola y se tardaron una semana en regresármela. Lo importante es que ya lo terminé. Me emocioné mucho cuando salieron los créditos finales acompañados de -permitanme decirlo así- una suite con los temas de Final Fantasy VII, los cuales muchos ya conocíamos; aunque esta versión orquestada estuvo maravillosa.

En la escuela nos enseñaron que la poesía no sólo se encuentra de manera escrita en los poemas, sino que pueden estar en todas partes. Y en este caso, creo que en Crisis Core si la hay. Como dijo la Gran Mary, fue sorprendente que al final (después de los créditos y de la maravillosa suite) sale una nueva versión con excelentes gráficos del inicio del Final Fantasy VII original, prometiendo la continuación. Aunque por desgracia nunca llegó ese remake a ninguna consola, según la información que todos me han dado.


Pero lo importante es que existe la precuela de este gran juego, apoyado de una buena historia y de los ya entrañables personajes. Insisto, es un juego poético, porque tiene algo más.


Definitivamente, el VII es el mejor de todos los Final Fantasy.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Cacofonías, primera parte

Dentro de la música, la cacofonía es el estudio de las disonancias, es decir, sonidos no muy agradables al oído, a los que no estamos muy acostumbrados a escuchar; los cuales pueden ser, por ejemplo, escalas de tonos completos (las escalas tradicionales, las que siempre escuchamos, están formadas por tonos y semitonos), escalas cromáticas, o armonías donde predominen intervalos simultáneos de segunda o séptima, o de cuarta aumentada, etc. En muchas composiciones contemporáneas se emplea este tipo de recursos; a mí particularmente me agradan.

A finales de los años ochenta, apareció un excelente grupo liderado por los guitarristas Marty Friedman y Jason Becker llamado Cacophony (Cacofonía). La primera vez que los escuché quedé impresionado, no sólo por el virtuosismo, en especial de Becker, sino también por lo novedoso en la composición dentro del metal. Marty Friedman empezó a experimentar con sonido los cuales se denominaron como "exóticos", entre los que estaban las escalas de tonos completos, escalas orientales, la escala húngara menor (mi favorita) y solos armonizados con intervalos también disonantes. Esto sumado a compases amalgamados y cambios un tanto bruscos y muy interesantes dio por resultado el sonido del grupo.

Algo muy afortunado fue que nunca abusaron de estos recursos y siempre trataron de equilibrarlos con las tradicionales consonancias. Cacophony se iba de lo disonante a lo consonante, de lo grotesco a lo sublime.

Si no los conocen, aquí les dejo una de mis canciones favoritas del album Go Off!, llamada "Black Cat". Disfrutenla, escuchen cómo empieza con un poco de disonancias y después tocan escalas orientales. Los solos de la parte media son excelentes, y terminan con otra pequeña disonancia. Y en especial escuchen el final, el cual siempre me ha parecido una canción de cuna.


Sobre algo que sé pero no sé


Nunca antes me había animado a escribir algo sobre el festival de Avándaro porque en verdad no sé casi nada. Por supuesto que sé que fue el 11 de septiembre de 1971, que todo se organizó en santa paz donde todos los asistentes -creo que más de doscientos mil- convivieron sin ninguna violencia, tan sólo disfrutando de la música; también sé que los medios denigraron el evento calificando a los asistentes como drogadictos y violentos, con lo cual sirvió de pretexto para cerrar las puertas a todos los grupos de rock durante mucho tiempo aquí en México, argumentando que eran un mal ejemplo para la juventud, y por eso sólo podíamos ver y escuchar lo que salía por la radio comercial y la televisión, según ellos algo más adecuado a la buena moral y buenas costumbres. Bah, como si los "artistas" que salían en Televisa (antes Telesistema Mexicano) no fueran alcohólicos y drogadictos.

Me acordé del festival de Avándaro porque el viernes vi un programa en canal 40 que conmemoraba otro aniversario más. A mí me sigue pareciendo que Julia Palacios es una buena historiadora del rock y que además hace buenas críticas y reflexiones. Pero también me pasó algo:

En la esquina de mi casa, hay una panadería donde trabaja un señor que estuvo en Avándaro, él me lo platicó una vez y me dijo que todo fue paz y música, que nunca hubo violencia. Y en la esquina contraria, el dueño de un local de telefonía resultó ser uno de los ex bateristas de Enigma, un grupo de rock de los años setenta; él también estuvo presente en Avandaro, y me dijo cosas parecidas. Y es más: cuando yo tenía trece años, conocí a un grupo en una colonia cercana a la mía. Yo le pedí al guitarrista, de nombre Adrían, que me enseñara algunas cosas; prácticamente él fue mi primer maestro de guitarra. Pero lo interesante es que su cuñado era el tecladista del grupo El Amor, quien también tocó en Avándaro.

Ya no quiero escribir nada más sobre el Festival Rock y Ruedas de Avándaro, porque no quisiera escribir algún error, ya que a cada rato se me salen, y no sería justo. Y esperemos que los medios -como a veces es su santa costumbre- no vuelvan a destruir la reputación de algún evento.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Un poco de música clásica

En estos días nublados y de intensa lluvia, no hay nada como escuchar un poco de músca clasica para que entre un poco de sol en nuestra casa. Aquí tienen a Girls Got Rhythm, de AC/DC. Me gusta esta versión con el finado Bon Scott. Todo un clásico en verdad.


En una entrada anterior escribí que, para mí, el álbum Highway to Hell es uno de los mejores discos de rock del mundo. Y lo sigo afirmando.