asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR TODO LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


lunes, 17 de mayo de 2010

Sientan la magia por siempre

Estaba a punto de escribir un mail a una persona cuando recibí un terrible mensaje. Ronnie James Dio ha muerto. Las últimas veces que visité su página, Wendy, su esposa, informaba que estaba reaccionando bien a las quimioterapias, incluso bromeaba diciendo que todavía no se le caía el pelo. Todo indicaba que saldría bien. Pero Dio murió.

En mi adolescencia, la primera vez que descubrí a Black Sabbath fue con el disco Heaven and Hell, donde Dio acababa de sustituir a Ozzy Osbourne como cantante. A partir de ahí conseguí el Mob Rules y el Live Evil, donde Dio también cantaba con Sabbath. Pero no quedó ahí. A partir de ese momento (y quien me conozca de años sabrá que no estoy mintiendo), Ronnie James Dio se convirtió en uno de mis más grandes ídolos, el cual siempre aparecería si me pidieran que hiciera una pequeña selección, sin importar cuán pequeña fuera.

Después de comprar su primer disco solista, Holy Diver, me puse a investigar en dónde más había participado, y fue cuando supe que cantó en Rainbow, y también conseguí dos de sus discos y un álbum doble en vivo. Alguna vez dije en este blog (y también quien me conozca de años sabrá que no estoy mintiendo) que Dio tenía la voz cien por ciento perfecta para cantar heavy metal. Y lo sigo pensando.

Dio era una persona de baja estatura, y de un rostro entre tosco e interesante. La primera foto que vi de él fue en una revista que se llamaba Sonido, la cual ya no se publica en México. En esa foto, Dio cantaba en Black Sabbath; ahí le hacen un acercamiento al rostro haciendo la señal de cuernos. Su mirada se ve muy fiera, y sus ojos se veían de color gris. Desde ese día, tuve la sensación de que Dio tenía el rostro de un duende-demonio. Yo creo que le habría gustado esa definición.

Aparte de la estupenda voz que Dio tenía, estaba su enorme talento para componer. Me atrevo a decir que él fue pieza clave para la primera época de Rainbow, con su denominado rock-arte-medieval. Y según las revistas, también fue motivo para que dejara Rainbow, ya que Ritchie Blackmoore quería que tocaran canciones de amor, y eso no iba con Dio. Por eso fue el cantante perfecto para Black Sabbath.

La música de Dio era poderosa, mística, elegante y majestuosa. La última vez que lo vi fue en 2004, en el Salón 21 de la Ciudad de México, ahora llamado Vive Cuervo. Este dios también fue influencia muy importante dentro de mi vida como músico: mi manera de componer estaba muy influida por la música de Dio.

Hace tiempo que he estado esperando el regreso de Dio en los escenarios mexicanos, pero por desgracia no será así. Ha muerto Ronald Padavona. Ronnie James Dio vivirá por siempre, como todos los dioses


La mejor manera de describir a Dio es con la frase que siempre añadía en sus autógrafos:

FEEL THE MAGIC

1 comentario:

MARY dijo...

¿Entonces es cierto? Qué fuerte, yo me entere ayer y estoy k no m lo creo... Qué pena, supongo que ahora está en un lugar mejor
Saludos!!!