asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR TODO LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


jueves, 17 de noviembre de 2011

Vida de película y vida real

Hurgando entre mis cosas, me encontré con unos DVDs piratas de las cuatro temporadas de la serie The Batman. Las compré hace como dos años y aún no las he visto. Se las compré a un cuate que, obvio, vendía películas, y me acordé de él. Incluso me inspiró para escribir un cuentito para el programa de radio de Sandra Lorenzano.

La historia fue más o menos así. Después de muchas broncas, mi amigo pudo hacerse de su puesto y mercancía. No le iba tan mal. Un día, vi que le regaló una caja de sartenes a su esposa, se veía muy orgulloso de ser un hombre de negocios. Yo le compré varias películas no tan comerciales, y me daba buen precio; las cuatro temporadas de The Batman fue lo último que le compré, me las vendió muy baratas.

Un día, atropellaron a su hijo. Yo no vi el evento, pero sí a su mamá muy angustiada desarmando el puesto para ir al hospital. Después, me encontré otra vez a mi amigo; me dijo que lo del niño no había sido tan grave, pero se quedó sin dinero por pagar el hospital, no estaba asegurado, pero que seguiría firme en el negocio, sin desanimarse. Pero no fue así.

Mi amigo (ahora que recuerdo, nunca supe su nombre, sólo nos saludábamos: "Qué pasó, papá"), a las pocas semanas, empezó a tomar. El puesto desapareció, y la última vez que lo vi seguía entrándole al alcohol. Las cuatro temporadas de The Batman las compré en 2009 en épocas navideñas, hace ya casi dos años, como un regalo para mí. Espero darme un tiempo para verlas.

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