asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR TODO LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


jueves, 20 de diciembre de 2007

Adios, Ingeniero

Normalmente no suelo escribir post tan largos, pero esta ocasión lo amerita.

Ayer fue el velorio de Ricardo, mi amigo de la primaria. Hoy lo llevaron al panteón, aunque en realidad falleció desde el pasado viernes 15. Su hermano me dijo que fue todo un problema traer el cuerpo. Y, de hecho, yo lo vi horas antes de que muriera.

Es curioso: hace pocos días escribí un post donde hable de él, en "No teniendo nada que hacer y pensando en espíritus". Por supuesto que todo lo inventé para exponer mi gusto por esas dos canciones, las cuales sí las considero dignas representantes de los ochentas. Sin embargo, por desgracia, lo de su alcoholismo sí era verdad.

Ricardo estudió ingeniería, pero le gustó tomar, al grado de empezar a descuidar su trabajo, su familia y a su vida. Fueron muchos los años en que amanecía acostado en la calle, sin bañarse por semanas y buscando a ver quién le acompletaba para su trago.

A veces me iba a visitar en donde trabajaba. Ambos cotorreábamos y recordábamos a amigos de la primaria. También nos gustaba ver los videos clásicos de VH1, en especial los videos de Heavy Metal.

Una vez, hace varios años, cuando yo daba clases de guitarra, él me pidió que le enseñara a tocar, pero que no tenía dinero. Yo le dije que sí, que no había ningún problema; es más, no pensaba cobrarle. Sin embargo, sólo fue a una clase y nunca regresó, aunque sí le seguí encontrando por las calles.

Ricardo tenía una característica muy particular: se ponía tocar su "guitarra invisible", como lo hacía Joe Cocker. Siempre "tocaba" canciones de rock, en especial de Black Sabbath y AC/DC; hagan de cuenta que estaban viendo a Butthead tocar "Iron Man", igualito. Esto no es una invención: en realidad, Ricardo hacía estos desfiguros cuando estaba tomado, desgraciadamente, casi todos los días.

Hoy, cuando lo vi detrás del cristal de su ataúd, recordé cuando le conté mis problemas que tuve el año pasado. Ricardo fue la única persona a la que pude confiarle mis tristezas y frustraciones. Nunca voy a olvidar los disparates que decía, los mismos que me hacían reír y olvidar por lo menos en ese momento.

Va a ser muy difícil olvidar al Ingeniero. Siempre recalcaba a todo mundo: "Soy ingeniero. Estudié en la Universidad", como si con esto quisiera suavizar su condición, o que la gente no lo viera como a cualquier borrachito, sino que supieran que era una persona preparada. Pobre Ricardo: recuerdo muy bien que un día, en mi trabajo, me puse a buscar en mi laptop unas canciones para que las escucháramos. Ricardo se me quedó viendo con asombro y entonces exclamó: "Chale, güey, tú ya sabes manejar la computadora, en cambio yo...", lo dijo como recriminándose a sí mismo.

Sin embargo, Ricardo nunca pudo dejar el alcohol.

Todavía lo vi con vida el viernes 15 de diciembre, entre la una y las dos de la tarde. Según me dijeron, como a las cuatro de la tarde le dio un infarto, se cayó y se desnucó, en medio de un mercado en donde estaba trabajando de cargador. Yo nunca le deseé el mal: era mi amigo, pero muchas veces pensé que algún día él amanecería muerto en la calle; sin embargo, nunca pensé que eso le pasaría tan joven. Tampoco pensé que yo ayudaría a cargar su caja, antes de llevarlo al panteón. No quise ir al sepelio.

Será difícil no encontrar por las calles de mi colonia al "Ingeniero", tocando en su guitarra invisible canciones de Black Sabbath y AC/DC. Siempre tocaba "Sabbath Blody Sabbath" y "Back in black".

Descanse en paz el ingeniero Ricardo Morales Zambrano.


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