asilo, asilo

asilo, asilo
ESCRIBO POR VENGANZA. ESCRIBO PARA LIBERARME. ESCRIBO PARA DESECHAR TODO LO QUE ME HACE DAÑO. ESCRIBO PARA PENSAR QUE SOY OTRA PERSONA. ESCRIBO POR AMOR. ESCRIBO PARA SOPORTAR LA VIDA.

El verdadero Ace

El verdadero Ace
Un día, las hadas, malévolas y traviesas, hicieron una apuesta con los hombres. Dijeron que si lograban crear historias mejores que la vida de ellas, se transformarían en horribles insectos; de lo contrario, ellos desaparecerían de la faz de la Tierra.

Hoy en día, los hombres siguen deambulando por las calles; mientras en los bosques, millones de mariposas revolotean entre los árboles.

Las hadas cumplieron a medias.


Mario Ramírez Monroy


sábado, 23 de mayo de 2009

A pesar de todo...

A veces me da pena actuar de manera tan impulsiva y emocionarme con lo primero que veo sin importarme investigar para evitar errores. Algo así me acaba de pasar con Lordi, un grupo que me fascinó la primera vez que lo vi, sin saber que ya tenía muchos años tocando. O cuando me enloqueció saber que había un nuevo ultramán [Mebius] para celebrar los cuarenta años de su primera aparición, para después saber que hubo muchos ultramanes después del primero.

Sí, siempre me gana lo sentimental y lo visceral por encima de lo racional. Me voy por el impulso y la emoción pura antes de pensar. Esto no debería estar bien del todo. No obstante...

Ayer, mientras me dirigía a comprar la comida, me detuve en un puesto de discos piratas donde antes había encargado la serie de Ultraseven X. El encargado no pudo conseguir la serie, pero un señor escuchó nuestra conversación, y se sorprendió porque tampoco sabía que hubiera tantos ultramanes, y que muchos fueran de años recientes. Durante la plática, el señor se emocionaba cada vez más, recordando las series que él vio cuando era un adolescente. Tanto que, mientras hablaba, cruzó los brazos como lo hacía Ultramán cuando lanzaba rayos.
Aquel señor estaba realmente feliz con nuestra plática. Decía recordar los trajes de plástico de Ultramán, y se interesó tanto por conocer a los nuevos ultras que también encargó unas copias de los nuevos programas. Al final, mientras esperaba mi comida, el señor volvió a aparecer para meterse en su coche y se despidió de mí con una gran sonrisa en los labios. El señor tendría unos sesenta años, tal vez menos, de pelo blanco, y usaba un zapato con una suela más alta debido a un acortamiento en la pierna derecha.

Muchas veces nos enseñaron en la SOGEM que la fantasía no es una evasión de la realidad, sino una manera de disfrutar mejor nuestro paso por la vida. En este caso, creo que esta fantasía japonesa, llena de aliens gigantes venidos de la Nebulosa M-78 (y de otra que no recuerdo) y de ya muchos años de tradición, nos da algo en común a muchas personas de diferentes edades: nos ayuda a vivir mejor. Sí, a veces el sentimiento y la víscera pueden ser buenas.

1 comentario:

MARY dijo...

¿Ves? La vida está llena de sorpresas...
Saludos!!!